La donna è mobile

"Buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar y darle espacio." LCiudadesInvisibles, ICalvino

Porno-trágico XI

Aferrado a la pistola, Héctor empujó con el pie la desvencijada puerta que daba acceso al ruinoso y aparentemente abandonado cine Luxor. Puerco debía estar en su interior si Sonja no había mentido. Demasiados condicionantes... si Sonja no había mentido, si Irene le había dicho la verdad. Caminaba en la cuerda floja y era consciente. Puerco también querría contarle su versión de la verdad. Y Control... Control le había utilizado, le había engañado y mentido, pero no podía dejar de estremecerse cada vez que pensaba en ella. ¿Hasta que punto los tres actantes principales, Control, Puerco e Irene, le estaban utilizando? ¿Qué querían exactamente de él? Control quería encontrar a Puerco y éste que Control le encontrase. ¿Qué quería Irene? ¿Sentía algo por él, algo así como una afinidad entre mentes subyugadas, o tenía un objetivo inconfesable?
Empujó la puerta y se introdujo en las oscuras ruinas del antiguo cine. Lo único que tenía verdaderamente claro era que toda esta situación debía terminar ya. Poco le importaban ni el final de Puerco ni los motivos de Control. Lo encontraría, le detendría y le entregaría a aquella intrigante mujer. Luego desaparecería con la paga. Creyó ver luz al fondo de un pasillo filtrándose por debajo de unas ajadas cortinas. Avanzó tanteando el suelo, intentando no hacer ruido. Su mente trabajaba sin descanso.
Pensó en el niño deformado por los experimentos, que tuvo que ver cada noche como avanzaba la degradación de su ultrajada madre, que acudía a llorar junto a él en la cama del hospital. Pensó en el adolescente que a espaldas de la Corporación desarrollaba su intenso poder sobre las mentes de los demás. Hay una gradación en la Corporación, le había dicho Sonja. La compañía está estructurada de forma que cada escalafón tiene el poder de controlar a los miembros de escalafones inferiores, garantizándose de esta forma la fidelidad absoluta de los empleados y la obediencia ciega. Tienen unas normas morales que teóricamente restringen el uso de ese poder limitándolo estrictamente a asuntos laborales, aunque no siempre es así. Sobre todo en los escalafones más altos. Control pertenece al Consejo Ejecutivo, es la Presidenta. Por encima de ella sólo están los dueños de la empresa, si es que existen. Un miembro de la Corporación puede ejercer su derecho a controlar a otro empleado inferior de la Corporación. Sólo Puerco es capaz de controlar a una persona que no lleve el implante. Pues Control también puede, dijo Héctor, pensando en la forma en que le había manipulado.
Esquivó prudentemente las inmundicias del suelo. Puerco y Control, pensó. ¿Y si...? Fue un pensamiento fugaz que olvidó enseguida. Una duda descartada velozmente. Puerco y Control. Llegó hasta la cortina y la apartó lentamente con la mano que sujetaba el arma. Asomó la cabeza lentamente y contempló el interior de la sala. La parte central del patio de butacas estaba despejada. A los lados se amontonaban los grupos de sillas. El escenario estaba iluminado por la luz blanca del proyector. A un extremo de éste, Puerco estaba sentado en una butaca que semejaba un trono, vestido únicamente con el impermeable negro que, desabrochado, caía a los lados de su cuerpo sobre los brazos del sillón dejando ver su purulento cuerpo desnudo. Su pene era una opulenta serpiente aletargada sobre su pierna. Las dos mujeres de Puerco estaban también sobre el escenario completamente desnudas. Tenían en su tobillo derecho una argolla enlazada a una larga cadena atada al otro extremo del escenario de forma que solamente posadas sobre sus rodillas y estirando el brazo completamente, podían rozar el miembro dormido del hombre. Cuando una de ellas lo conseguía la otra trataba de impedirlo e iniciaban un simulacro de lucha sobre el escenario hasta que de nuevo una de ellas intentaba alcanzar el preciado trofeo. Puerco, tras las gafas oscuras sonreía. Héctor, semioculto tras la cortina no se movía, hipnotizado por la extraña escena, pensando como llegar hasta Puerco sin ser visto.
-Vas a estarte todo el día ahí, Ejecutor. Vamos, entra de una vez.
La voz de Puerco detuvo a las mujeres que se quedaron mirando a la entrada donde Héctor estaba oculto. Entró lentamente, sosteniendo ante él la pistola, sin dejar de apuntar a Puerco.
-Eso no será necesario, ¿verdad, chicas? ¿Para qué quieres un arma, Ejecutor, si no vas a poder usarla? Es tiempo de palabras, no de muerte. Acércate, vamos.
Héctor sube la escalera que lleva al escenario sin apartar la vista de las mujeres que le miran lascivamente. Obedeciendo a una orden sin palabras se alejan a su rincón del escenario y se acurrucan una junto a otra, sin dejar de mirar al ejecutor y acariciándose con suavidad.
-Es lo que ocurre cuando el control mental se emplea sobre agentes de la Corporación. Puedo asegurarte, Ejecutor, que no era mi intención convertir a estas mujeres en lo que son ahora, pero tampoco puedo dejar de someterlas a mi control. Para ellas sería como despertar de un tiempo vacío y no les quedaría más que la locura como asidero. Sabes de lo que hablo, ¿verdad? Yo no sabía que eran agentes y ahora es demasiado tarde. Dame la pistola, por favor
Héctor guarda la pistola en su funda y se queda frente a Puerco.
-Demasiados bloqueos mentales. Veremos como sales de esta Ejecutor. Están jugando contigo, detecto tantas barreras impuestas en tu cerebro que me es difícil acceder a tu voluntad. Hay alguien con mucho poder detrás de todo esto. Y voy a acabar con ese poder. Te voy a decir lo que quiero y no vas a poder negarte. Y no será porque yo te obligue, sino porque en estos momentos tú y yo deseamos la misma cosa.
Las mujeres han avanzado sigilosamente hasta situarse detrás de Héctor y se enlazan a él. Piernas, brazos, manos, labios por todos los rincones de su cuerpo, introduciéndose bajo su ropa, buscando su piel.
-Esto no es una paga, Ejecutor. Es el futuro. Tú y yo queremos lo mismo... en muchos sentidos. Cuando termines ya sabes lo que quiero.
-¿Y qué harás con Control?- dice Héctor.
- Eso, amigo, es asunto mío.

Miércoles, 06 de Abril de 2005 09:42.

Comentarios » Ir a formulario

gravatar.comAutor: Saf

Mi queridísima y admiradísima sitaMóbile: Leo esta historia truculenta de sexo y control mental en la que no se puede poner un "pero" en tensión argumental y pulso y ritmo literario y..... me veo otra vez angustiándome por Ud. como con las dichosas cajas aquellas llenas de vísceras fétidas y sesos liquideantes...

Me siento, como una vieja de aldea con la silla a la puerta de este blog (sin costuras ni labor de punto -para la que no nací dotada-) pero sí con los paños estériles, toallas que huelen a alcanfor y a eucalipto y unas cantinelas para el descanso del alma).
----porque no hago más que pensar que, después de escribir algo así, hay que ducharse y mudarse entera: como cuando un actor ha interpretado a un personaje muy intenso y complicado.

Pues ya lo sabe.
Aquí, a este lado de las cuerdas del ring, tiene la banqueta y la toalla (y las escaleritas para bajarse, también).

Así que si ya va rematando a Héctor, yo le doy cloroformo al Puerco y nos vamos por otros valles más livianos y luminosos.

Y si no... pues nada, claro.
La cosa es que esté Ud. bien entre tanto bestia, tanto polvo y tanto arañazo controlado.

Saf ;-))

Fecha: 06/04/2005 23:14.


Autor: glup

Reina mora, esta historia la pillo y no la pillo, entre Control, Puerco y tantas mujeres desnudas y sinuosas acaba uno siendo Héctor o la pistola o sudores fríos.
A veces uno termina también caliente.
Y no es plan.

Fecha: 07/04/2005 07:23.


Autor: La donna è mobile

Bueno, pues no, no estoy bien y no voy a poder estarlo hasta que no tome una determinación. En breve, igual en breve. Gracias, Saf. A ver si me diera tiempo hoy a escribir lo que necesito sacar y hala, una cosa menos.

Gracias por el interés, divina. Que eres divina.

Y tú, Glup, que sea la última vez que te calientas sin avisar. A ver qué va a ser ésto. O nos calentamos todos a una, o nada. Ahí, hala, por libre. No señor.

Ya estás avisado.

(e insisto, esos comentarios le llegarán al autor puntualmente)

:-)))) Gracias otra vez a los dos. Gracias.

Fecha: 07/04/2005 09:45.


Autor: El Autor

Espero que tu determinación no impida que pueda finalizar el porno-trágico... sólo dos capítulos más, señoras y señores, y la tragedia llegará a su fin con una gran explosión erótico-festiva.
por la parte que me toca, y con la pistola sobre la mesa en señal de buena voluntad, quiero agradecerles todos sus amables comentarios.
Ea.

Fecha: 07/04/2005 10:54.


gravatar.comAutor: Saf

Por mi parte y con una simple ojeada a la mesa del autor... quedo convencida (y calladíiiiiiiiiisima)

SitaMobile, por aquí estamos (ya lo sabe), pá lo que quiera mandar.

Un abrazo,

Saf ;-))

Fecha: 07/04/2005 11:02.


Autor: La donna è mobile

Autor, querido, la determinación no afectará en nada la publicación de cuentos o relatos en este blog. Es más, el mantenerlo en órbita no está en tela de juicio. A mí me gusta tenerlo. Es como un diario donde voy apuntando cosas, ¿para qué más puede servir un rincón así, sino para eso? ¿Qué aspiraciones puedo llegar a tener de nada?

Descuida, que vamos a tener blog para rato. Otra cosa es que no lo tuviéramos, y entonces, eso sí, sería distinto.

XDDDDDD Son unos relatos excelentes y muy brillantes. La única pega es que la entrega sea de miércoles en miércoles y no se pueda leer todo seguido. Yo sí lo hago, pero es difícil captar la atención del rápido y ávido lector de blogs el tiempo suficiente como para centrarse correctamente.

Pero ya sabes que siempre te lo digo, y lo vuelvo a repetir, que para mí todo lo que escribes, además de ser un regalo es un aliciente para continuar.

Gracias, autor.

Fecha: 07/04/2005 15:09.


Autor: La donna è mobile

Me voy a tambalear lo justo, Saf, lo justo. Conozco a alguien a quien se le acaba de terminar el boleto de agradecimientos.

(Y de calladiiiiiiita nada de nada, vamos, no faltaba otra cosa; a pocas personas he conocido que digan las cosas mejor dichas y más oportunas)

Besos, sitaSaffff.

Fecha: 07/04/2005 15:16.


Autor: Paolo

"Y de calladiiiiiiita nada de nada..."

(...hay recomendaciones, en verdad, innecesarias...)

Fecha: 07/04/2005 23:44.


gravatar.comAutor: Saf

(Paolitititito.... no me estará diciendo algo ¿verdad???????? Hhhmmmm.... poner en duda que ALGUNA vez pueda estarme callada es una HORRENDA AFRENTA.
Habrá represalias.
Sá.
Sin duda.
Póngase bajo techado)

Saf ;-))

Fecha: 08/04/2005 10:26.


Autor: Anónimo

Brillante. Volveré.

Skywalker

Fecha: 08/04/2005 19:20.


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